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En
el nº; 58 de la avenida principal (Avda. del Generalísimo)
se encuentra el museo de historia, tradiciones y costumbres
de Barbate, un local que es además punto de información
turística y que trata de condensar la cultura barbateña
pasada y presente.
El museo fue creado en junio de 2002 y abrió
sus puertas el 1 de julio de dicho año. Fue una
iniciativa de profesores y alumnos del Centro de Adultos
y se nutre también de aportaciones privadas.
Al entrar accedemos a una sala de mediano
tamaño en la que se exponen numerosas fotos y recuerdos
de personajes famosos del pueblo, publicaciones, carteles
de feria, guías turísticas pasadas etc.
En un rincón frente a la entrada
principal se encuentra representada una estampa típica
barbateña: un pescador ocupado con sus artes y
rodeado de toda clase de útiles de esta profesión
cuyo nombre sería casi imposible de averiguar.
Cuidado con los niños porque el maniquí
es terrorífico.
En
esta sala también se pueden observar ánforas
romanas y restos de artesanía árabe. Además,
se puede tener acceso a libros de poesía de inspiración
barbateña e información sobre cantantes
y demás artistas locales, algunos de gran proyección
nacional e internacional. Los más curiosos hasta
podrán ver un panel con información del
famoso torero Paquirri, nacido en Zahara de los Atunes,
pedanía de Barbate.
Si subimos las escaleras accedemos a otra
sala, esta más alargada, en la que podremos seguir
admirando estampas históricas, fotos y reseñas
de interés sobre la localidad. La misma escalera
es ya un periplo entre imágenes y paneles informativos
sobre las vírgenes de culto en la zona, sobre aspectos
históricos relevantes y sobre edificios o empresas
relevantes en la vida de el pueblo.
Arriba merece la pena detenerse en los objetos
variopintos que se exponen: juguetes típicos de
los años 50, libros, objetos del hogar. A la derecha
se abren varios espacios que representan un comedor tradicional,
una cocina, un dormitorio y una escuela de sabor añejo,
estancias que tratan de componer la imagen de cómo
se vivía en aquellos años.
Al volver a bajar sólo queda echar
un último vistazo y descubrir algún rincón
interesante que se nos haya escapado de este pequeño
y agradable museo. Para conseguir información turística
de la zona aconsejamos preguntar por Chari , a la que
aprovechamos para agradecer su amabilidad y su ayuda para
la elaboración de este reportaje.
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